domingo, diciembre 04, 2005

La narrativa española cotiza al alza en el mercado internacional


Foto: Gonzalo Cruz

Los narradores españoles cosechan grandes éxitos de público y crítica más allá de las fronteras del idioma. Hace ya muchos años que figuras como Javier Marías o Arturo Pérez-Reverte por citar dos escritores complementarios, es decir, cara y reverso de la misma moneda, son grandes valores editoriales no sólo en Europa sino también en el resto del mundo. Nómina a la que se añadió inopinadamente Carlos Ruiz Zafón, que logró imponer La sombra del viento sin que nadie se diera cuenta en un boca a boca multitudinario, y que revalidó éxito con las traducciones a varios idiomas. El mismo camino lo llevan figuras emergentes como Albert Sánchez Piñol.

Ahora, otro novelista español, el mallorquín y colaborador de ABC José Carlos Llop, protagoniza las páginas literarias de los grandes diarios franceses, como recientemente Juan Manuel de Prada, lo mismo que Javier Marías en Nueva York.

La novela de José Carlos Llop, titulada Háblame del tercer hombre, está arrasando en las librerías francesas. Un éxito rotundo que contrasta con la fría acogida recibida en España por el libro, prácticamente descatalogado aunque fue publicado en 2001. Algunos expertos califican de sorprendente e insólito el «desfase» en la recepción de la novela entre nuestro país y Francia.

Pero, además de ser un éxito de ventas, Parle-moi du troisième homme (Éditions Jacqueline Chambon, traducida por Edmond Raillard) ha conseguido llamar la atención de la critica, que se ha ocupado de ella dedicándole amplios espacios en las páginas culturales de los grandes diarios, lo mismo de izquierda que de derecha. Así, por ejemplo, Gerard de Cortanze señalaba en Le Monde que la galería de retratos que pueblan el relato de José Carlos Llop «es un bocado de antología». Por su parte, el conservador Le Figaro no duda situar la novela entre las ocho más importantes de la temporada, mientras el poeta y ensayista Claude Michel Cluny, premio Apollinarire y Gran Premio de la Academia Francesa, escribe en el mismo periódico que la obra «es un bello descubrimiento, original y pleno de sabiduría». Soud-Ouest resume su opinión de la novela con un categórico «Llop est un grand», y otros medios, como L´independant (en donde se le compara con Valerio Zurlini, autor de El desierto de los tártaros) o Le Quotidien, le dedican comentarios no menos elogiosos, como así también Liberation.

En fin, Háblame del tercer hombre cuenta la historia del hijo adolescente de un capitán de una guarnición destacada cerca de la frontera francesa en 1949. Mientras asiste a los preparativos de una conjura antifranquista, el joven protagonista describe un paisaje de España y de Europa entre las ruinas de la guerra y las ideologías. Escrita con un estilo ágil y preciso, el autor mallorquín despliega un estilo narrativo lleno de metáforas e imágenes que insuflan a la novela de aliento poético. José Carlos Llop no es un autor novel sino que ha hecho incursiones en diversos géneros y cabe citar entre sus obras El informe Stein, El mensajero de Argel o La cámara de ámbar; y, entre sus poemarios, La tumba etrusca o El hangar vacío.

Hace dos décadas y media, en la prensa estadounidense Javier Marías era parte de lo que The New York Times llamaba «el largamente esperado renacimiento español». Hoy, pese a que sólo siete de sus 28 libros han aparecido en este mercado traducidos al ingles, el autor de Mañana en la batalla piensa en mí es ya objeto de estudio en un largo ensayo que publicaba esta semana la revista The New Yorker.

A lo largo de sus páginas se disecciona párrafo a párrafo la obra de Marías, al que se compara con figuras como Vladimir Nabokov o William Faulkner. Su nombre, advierte Wyatt Mason al comenzar el minucioso escrutinio de los elementos de su universo literario, «se menciona habitualmente durante la carrera para el anuncio de los premios Nobel de Literatura».

Marías ha vendido cinco millones de libros alrededor de cuarenta países del mundo, pero su obra nunca ha llegado a popularizarse en Estados Unidos al nivel de autores best seller del mundo hispano como Isabel Allende. Ello, pese a que vivió en este país durante su infancia, cuando su padre fue vetado de las universidades españolas por la censura franquista. Su dominio del ingles le ha valido un reconocimiento en otra profesión que ha menudo extrapola a los protagonistas de sus novelas, la de traductor.

En realidad la prosa de Marías, «una inusual mezcla de sofisticación y accesibilidad», se ha saltado en EEUU la lista de los best seller para entrar directamente a los ensayos de la famosa revista en la que escribiera Truman Capote, donde se busca desentrañar su universo «lleno de tensiones entre el deseo de saber y el temor al precio del conocimiento».


Por último, Liberation dedica varias reseñas a glosar la presencia de dos grandes de la literatura norteamericana en la guerra de España, John Dos Passos y Ernest Hemingway, cuya amistad saltó por los aires cuando el segundo apartó la vista ante el asesinato de José Robles por los estalinistas. En ese despliegue se incluye una reseña de la novela de Ignacio Martínez de Pisón, Enterrar a los muertos, publicada por Seix Barral y que aún no se ha traducido al francés, pero que ya cuenta para la crítica, en un amplio trabajo que se anuncia desde la portada.

MERCEDES GALLEGO Y JORGE SÁIZ

Abc, 4 de diciembre de 2005