¿Para quien escriben? (y II)
Siete novelistas españoles contemporáneos (Álvaro Pombo, Soledad Puértolas, Miguel Sánchez-Ostiz, Javier Marías, Antonio Muñoz Molina, Belén Gopegui y Juan Manuel de Prada) responden en esta última entrega las dos preguntas que restaban del cuestionario planteado en 1939 en Estados Unidos por la revista Partisan Review y que hemos considerado útil rescatar. Tendencias políticas de la literatura y qué hacer en caso de guerra cierran una encuesta cuya primera parte se publicó la semana pasada.
6. TENDENCIA POLÍTICA. ¿Cómo describiría la tendencia política de la literatura española en general desde 1975? ¿Qué opina usted de ello? ¿Simpatiza con la tendencia actual hacia lo que podría llamarse «nacionalismo literario», un énfasis renovado, nada crítico en su mayor parte, sobre los elementos específicamente «españoles» de nuestra cultura?
Marías: No la describiría. Ninguna «tendencia política de la literatura» me puede interesar lo más mínimo, del signo que sea. Ya le digo, es literatura «edificante». Haberla hayla, desde luego, y me parece penosa. No así a parte de los críticos, que indudablemente gustan de ella. En cuanto a esa «tendencia actual» que menciona, no la veo por ninguna parte. Quizá porque no leo las obras que se corresponden con ella.
7. SI LLEGA LA GUERRA. ¿Cuáles cree que son las responsabilidades de los escritores en general y si llega la guerra?
Marías: ¿Qué guerra? ¿Una de aquí, Civil? ¿La de Irak, que continúa? No sé a qué se refiere. Los escritores, en tanto que tales, no tienen especiales responsabilidades. Como ciudadanos sí, sobre todo si escriben en Prensa. Si no, no tienen más que el resto de sus conciudadanos. Si escriben en Prensa, tienen o tenemos la oportunidad de intentar influir (no demasiado, me temo, en ningún caso, hoy en día), y sobre todo de decir lo que no es fácil decir. Y de razonarlo y argumentarlo, es decir, de pensar en voz alta, en unas sociedades, como las actuales, que procuran que casi nadie piense y todo el mundo se guíe por meros slogans, lemas y simplonerías. El mayor problema es que son estas últimas cosas las que convienen a los políticos, y su capacidad para imponerlas es quizá mayor que nunca.
ALFONSO ARMADA
Abc de las artes y las letras, 14 de enero de 2006
6. TENDENCIA POLÍTICA. ¿Cómo describiría la tendencia política de la literatura española en general desde 1975? ¿Qué opina usted de ello? ¿Simpatiza con la tendencia actual hacia lo que podría llamarse «nacionalismo literario», un énfasis renovado, nada crítico en su mayor parte, sobre los elementos específicamente «españoles» de nuestra cultura?
Marías: No la describiría. Ninguna «tendencia política de la literatura» me puede interesar lo más mínimo, del signo que sea. Ya le digo, es literatura «edificante». Haberla hayla, desde luego, y me parece penosa. No así a parte de los críticos, que indudablemente gustan de ella. En cuanto a esa «tendencia actual» que menciona, no la veo por ninguna parte. Quizá porque no leo las obras que se corresponden con ella.
7. SI LLEGA LA GUERRA. ¿Cuáles cree que son las responsabilidades de los escritores en general y si llega la guerra?
Marías: ¿Qué guerra? ¿Una de aquí, Civil? ¿La de Irak, que continúa? No sé a qué se refiere. Los escritores, en tanto que tales, no tienen especiales responsabilidades. Como ciudadanos sí, sobre todo si escriben en Prensa. Si no, no tienen más que el resto de sus conciudadanos. Si escriben en Prensa, tienen o tenemos la oportunidad de intentar influir (no demasiado, me temo, en ningún caso, hoy en día), y sobre todo de decir lo que no es fácil decir. Y de razonarlo y argumentarlo, es decir, de pensar en voz alta, en unas sociedades, como las actuales, que procuran que casi nadie piense y todo el mundo se guíe por meros slogans, lemas y simplonerías. El mayor problema es que son estas últimas cosas las que convienen a los políticos, y su capacidad para imponerlas es quizá mayor que nunca.
ALFONSO ARMADA
Abc de las artes y las letras, 14 de enero de 2006

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