El siglo

Prólogo
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El siglo resulta ser un título actual y a la vez anacrónico, puesto que no contiene la idea de modernidad surgida de otro siglo decisivo para Occidente, el de las Luces. En la novela no sólo falta la categoría de progreso, sino la posibilidad misma de que haya acontecimientos únicos e irrepetibles, de que existan héroes. Pero sí es una historia ejemplar en el sentido de que se ocupa del representante de una especie, la del delator.
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De capítulo en capítulo, dos voces, en primera y tercera persona respectivamente, se alternan sin mediación para contar una misma vida, la historia huidiza y resquebrajada de Casaldáliga. En las fisuras de estos discursos que no se integran del todo precipita así lo que nadie quiere o sabe decir acerca del delator. Inacabada, su figura destaca sobre un fondo de silencio o sombra.
ELIDE PITTARELLO
Prólogo, por Elide Pittarello
EL SIGLO
I. La voz
II. La historia
III. El testamento
IV. La enfermedad
V. La deuda
VI. Lisboa
VII. La melodía
VIII. La suerte
IX. El orden
UNA NOTA Y UN EPÍLOGO
Nota del autor a la edición de 1995
Desde una novela no necesariamente castiza, por Javier Marías
Javier Marías, El siglo, DeBolsillo, enero de 2007

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