martes, agosto 14, 2007

CARTA DE JAVIER MARÍAS : Agradecimientos y malentendidos

Sólo unas líneas para agradecer la tribuna de Carmen Heras Uriel y la carta de Carmen Cerrada Algarra relativas a mi artículo [publicado en HERALDO DE SORIA el pasado domingo, día 5] sobre el disparate monumental instalado recientemente en Cuatro Vientos, en supuesto homenaje a Machado.

Y también para deshacer algunos malentendidos. Carmen Cerrada me reprocha no haberme ocupado, cuando se me pidió que lo hiciera, de la "máxima atrocidad de las farolas del camino a San Saturio". Es la primera noticia que tengo respecto a tal petición. Si me "enviaron emails a todas partes", es fácil que ninguno me llegara. No tengo uno propio, al no utilizar ordenador; la web que lleva mi nombre no es oficial, y la correspondencia a ella enviada no me es nunca remitida; como tampoco lo es, muchas veces, la que se me manda a El País Semanal o a las editoriales en las que publico mis libros. En contra de lo que Carmen Cerrada da por supuesto, no tengo "secretarios" (ni uno tan sólo) ni personas que contesten por mí, y en cambio, en efecto, llevo una vida bastante ajetreadada.

Especialmente ocupada la he tenido en los últimos años, mientras escribía los tres volúmenes de mi novela Tu rostro mañana (un total de 1.600 páginas), hasta el punto de que dichas farolas no las he ido a ver hasta hace unos pocos días.

Con todo, no ha sido la actual la única vez que me he ocupado de las cosas de Soria. Hace unos años HERALDO me dió cobijo amablemente cuando escribí [una carta] contra el proyecto horrendo de la escultura de la mesta que se planeaba plantar en Mariano Granados, y que por suerte se descartó finalmente. Y no han sido pocas las ocasiones en que, desde mi columna semanal de El País (o antes de El Semanal), he atendido asuntos sorianos.

El mayor malentendido, con todo, es que Julián Marías fue mi padre, y yo me llamo de otra manera. En todo caso, gracias por la atención y gracias de nuevo a HERALDO por brindarme su hospitalidad.

Javier Marías. Soria

Heraldo de Soria, 12 de agosto de 2007