Literatura para echar la puerta abajo
Mientras se dispone a echar el cierre estacional y dejar (temporalmente) a sus clientes con un palmo de narices, discuto con Antonio Méndez, un librero que nunca se ha forrado vendiendo best sellers, algunas de las «apuestas» más literarias de la rentrée (comprometiéndonos a hablar otro día de Crichton, Allende, Coelho o Javier Sierra, pongamos por caso). Todo está dispuesto, a bombo y platillo mediático (prepárense para comprobarlo), para recibir Veneno y sombra y adiós (Alfaguara), la entrega que cierra Tu rostro mañana, quizás el más ambicioso proyecto narrativo (de los resultados les tocará hablar a los críticos) publicado en español desde Conversación en la Catedral o Herrumbrosas lanzas, aunque tengo que reconocer que 2666, de Bolaño, tampoco era precisamente moco de novelista. La enorme novela -una obra profundamente unitaria a la que no le cuadra el marbete de «trilogía»- que ha tenido absorbido a Marías durante los últimos ocho años culmina ahora con un volumen cuyas 700 páginas se suman a las 900 anteriores y que aún «suenan» mejor si se consiguen leer seguidas. Marías coincidirá en algún momento del trimestre en las mesas de novedades con más autores literarios, como, entre otros, Enrique Vila-Matas, Rafael Chirbes, Belén Gopegui, Luis Mateo Díez, Don DeLillo, Cormac McCarthy, Kenzaburo Oé, Jonathan Littell, Chuck Palahniuk y -menciono especialmente a uno de mis favoritos- J. M. Coetzee, de quien Mondadori publicará su Diario de un mal año. Un título que nada tiene que ver, al menos sobre el papel, con el aspecto que presenta la nueva temporada literaria.MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO
Abc de las artes y las letras, 4 de agosto de 2007

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