MEJOR LIBRO DE 2007: TU ROSTRO MAÑANA. 3 VENENO Y SOMBRA Y ADIÓS

LOS FAVORITOS DE QUÉ LEER (FICCIÓN)
1. Veneno y sombra y adiós de Javier Marías
2. Las benévolas de Jonathan Littell
3. Salir a robar caballos de Per Petterson
4. La carretera de Cormac McCarthy
5. El mundo de Juan José Millás
6. La ofensa de Ricardo Menéndez Salmón.
7. Tal día como hoy de Peter Stamm
8. El niño con el pijama de rayas de John Boyne
9. Sudd de Gabi Martínez
10. La revelación de Leo Bassi
Qué leer, enero de 2008
LOS DIEZ LIBROS DEL AÑO PARA BABELIA
1. Vida y destino, Vasili Grossman
2. Tu rostro mañana/3. Veneno y sombra y adiós, Javier Marías
3. Las benévolas, Jonathan Littell
4. El canto de las sirenas, Eugenio Trías
5. La carretera, Cormac McCarthy
6. Exploradores del abismo, Enrique Vila-Matas
7. Eros es más, Juan Antonio González-Iglesias
8. El padre de Blancanieves, Belén Gopegui
9. El gozo intelectual, Jorge Wagensberg
10. El mundo clásico, Robin Lane Fox
Tu rostro mañana/3. Veneno y sombra y adiós
La sacudida que procura esta novela es de tipo moral porque la novela de calidad sólo habla así, en el ámbito privado de la conciencia y sin subordinarse a la información que suministra. Y aquí hay mucha historia tomada de los libros y alguna de la historia oral: información sobre el espionaje, sobre el pasado español y la represión que ejerció y padeció la izquierda, sobre personas reales, sobre tramas de espionaje que operaron durante la Guerra Civil, que operaron durante la Segunda Guerra Mundial, que operan hoy con la brutalidad esperable en quienes averiguan o controlan las intenciones de los demás. Pero la novela trata de la condescendencia con nosotros mismos y trata de la inhibición ante la mentira y la media verdad, trata del reblandecimiento moral de las sociedades opulentas y trata de las transacciones interesadas entre ética y vida cotidiana; quiere ser una meditación a veces colérica sobre el autoengaño y la propensión a la buena conciencia (a cualquier precio).
El protagonista y narrador está involucrado en un medio sucio por definición, el de los servicios secretos, pero es alguien que ha estado antes contratado como profesor universitario y que hoy vive fuera de su sitio sólo por un tiempo, mezclado con ellos, integrado en una amoralidad que puede ser peligrosamente real y verosímil, y que puede llegar a contagiar la vida cotidiana de cualquiera de nosotros. Porque es de quienes habla, de nuestro rostro hoy y no ayer ni mañana, del rostro de una sociedad democrática narcisista, satisfecha de su presente y cobardona con sus desvanes tal como ha podido recrearlos este narrador que sigue haciendo lo que ha hecho el mejor narrador de Marías: pensar por novelas y acertar en la dirección de una brújula reflexiva que tantas veces no da en nada pero siempre da para mucho.
JORDI GRACIA
”Ventanas al pasado”
”Un año que dura 10 libros”
Babelia, El País, 29 de diciembre de 2007
LO MEJOR DEL AÑO / NOVELA. EL CULTURAL
1. Crematorio, Rafael Chirbes
2. El corazón helado, Almudena Grandes
3. El padre de Blancanieves, Belén Gopegui
4. La gloria de los niños, Luis Mateo Díez
5. Veneno y sombra y adiós, Javier Marías
6. La muerte lenta de Luciana B, Guillermo Martínez
7. Hoy, Júpiter, Luis Landero
8. La ofensa, Ricardo Menéndez Salmón
9. La última hora del último día, Jordi Soler
10. El lugar sin culpa, José María Merino
[En esta lista se aprecia un error en el orden de las mejores novelas del año, ya que según el recuento de las votaciones de los críticos consultados por El Cultural ha quedado en 4º lugar Veneno y sombra y adiós de Javier Marías, y en 5º puesto La gloria de los niños de Luis Mateo Díez]
El Cultural, 27 de diciembre de 2007
La mejor novela en español de 2007, la nueva entrega de Javier Marías
Ahora, cuando llega la hora de elegir la que me parece mejor novela española de 2007 -de las que he leído, claro está-, uno ve que ha disfrutado con muchas, y que resulta difícil quedarse sólo con una. Y que parece que siempre son las últimas las que se imponen. Pero, efectivamente, este año es así. Tanto Un día de cólera, de Arturo Pérez-Reverte (Alfaguara) como Veneno y sombra y adiós, de Javier Marías (Alfaguara) considero que son dos obras sobresalientes. ¿Del año? Seguro. Pero sobre todo en la trayectoria literaria de ambos escritores, que cada vez admiro más. Ni Marías es sólo un Corazón tan blanco, ni Pérez-Reverte sólo El Club Dumas o las trepidantes aventuras del Capitán Alatriste.
Pero me decanto por la de Javier Marías, por lo que supone de culminación. Pues con este tercer movimiento ha concluido su titánica e hipnótica trilogía Tu rostro mañana. Y nos podemos considerar de enhorabuena. Fiebre y lanza; Baile y sueño; y Veneno y sombra y adiós, que es la que nos convoca. Jaime Deza es el protagonista de esta única novela en la que se desvela una constante reflexión metaliteraria y existencial del autor. La literatura es el soporte o armazón de una existencia que piensa sobre la tediosa cotidianidad de una supuesta vida de acción que necesita redimirse constantemente. Sobre el silencio y la necesidad de contar, sobre por qué las cosas son así y no de otra manera, sobre la necesaria ficción de la realidad, sobre un mundo de apariencias que algunos denominan felicidad… Y así. El escritor se escribe y nos escribe inventándose una historia de claras connotaciones literarias (la propia tradición del autor), y por lo tanto autobiográficas. Pero no sólo es esto.
La trama o sucesión de tramas significan, en la prosa de Veneno y sombra y adiós de Javier Marías, una constante elucubración sobre sí mismo, sobre su oficio de escritor, sobre el lenguaje… Pero el trípode de esta gran novela que es Tu rostro mañana no es puramente un armatoste intelectual y frío. Es una sucesión de pensamientos y sentimientos, de acción y contemplación. Un evidente inconformismo ante las cosas como son, o parece que son, o nos dicen que son o debieran ser. Es la constante insatisfacción y rebeldía que traslada a sus personajes. Esa inquietud por el ser del mundo como es, por las circunstancias de España (literarias o no), o por la mediocridad ambiente que condiciona nuestra superficial manera de vivir.
Se desarrollan en Veneno y sombra y adiós una sucesión de intrigas superpuestas. Y no es la menor la de la muerte. Nadie quiere morir. Pero ¿se puede elegir? Y la intriga de la libertad humana en la elegía de su inopinada e incesante opción. Y la intriga de la memoria que va seleccionando su propia nostalgia. Y la intriga del amor y de su deseo carnal. Y la intriga de la fisura espiritual que es tener conciencia -o no- del propio deber moral, y su drama. Y la intriga de la violencia y el dolor, y su justificación. Todo ello en una prosa que articula una investigación en toda regla sobre el ser humano ante los límites de su decir y de su actuar, de su silencio y de su soledad.
Javier Marías no es exactamente Jaime Deza, pero desde luego él -como el protagonista de la acción- también "traduce" personas (anticipándose a sus actos) en sus personajes. Aunque de otra manera. Y trabaja para el Servicio más Secreto del alma (en todo su abanico de misterios), y no para el Servicio Secreto Británico. Su literatura es aquí, más que nunca, una emoción y una reflexión. Una espléndida y ácida cosmovisión de la realidad (no sin cierto humor). Desde su ficción. Es narración y crítica, novela y lo ya dicho: elegía. Un ejercicio de belleza y de exuberante descripción retórica que hace disfrutar al lector como pocas veces. Tu rostro mañana es La montaña mágica de nuestra literatura. ¿Que exagero? Lean y comprueben.
Pd.- Espero que no tarde la edición de los tres tomos en sólo uno. Porque Tu rostro mañana -en sus tres partes- tiene una clara vocación de unidad.
GUILLERMO URBIZU
El Semanal Digital.com, 2 de enero de 2008

<< Home