viernes, abril 11, 2008

VIII Premio Reino de Redonda: Umberto Eco


Fallo del VIII Premio Reino de Redonda (2008)

Con fecha de 11 de abril de 2008, el escritor y académico Javier Marías, en nombre del Reino de Redonda, dio a conocer el fallo del VIII Premio Reino de Redonda, instituido en 2001 para distinguir anualmente la obra de un escritor o cineasta extranjero –y de lenguas no españolas-, en su conjunto.

En años anteriores el Premio fue ganado por J M COETZEE, a partir de entonces “Duke of Deshonra” de este Reino literario (2001); SIR JOHN ELLIOT, “Duke of Simancas” (2002); CLAUDIO MAGRIS, “Duke of Segunda Mano” (2003); ERIC ROHMER, “Duke of Olalla” (2004); ALICE MUNRO, “Duchess of Ontario” (2005); RAY BRADBURY, “Duke of Diente de León” (2006); y GEORGE STEINER, “Duke of Girona” (2007).

Este año de 2008, han participado en las votaciones los siguientes miembros del prestigioso jurado:

PEDRO ALMODÓVAR, ANTÓNIO LOBO ANTUNES, JOHN ASHBERY, ANTONY BEEVOR, WILLIAM BOYD, MICHEL BRAUDEAU, PIETRO CITATI, J M COETZEE, AGUSTÍN DÍAZ YANES, ROGER DOBSON, SIR JOHN ELLIOT, PERE GIMFERRER, CLAUDIO MAGRIS, EDUARDO MENDOZA, IAN MICHAEL, ALICE MUNRO, ARTURO PÉREZ-REVERTE, FRANCISCO RICO, IAN ROBERTSON, ERICH ROHMER, FERNANDO SAVATER, GEORGE STEINER, LUIS ANTONIO DE VILLENA y JUAN VILLORO.

Una vez realizado el recuento de las candidaturas (un máximo de tres por parte de cada miembro del jurado), el ganador de la presente edición ha sido el ensayista y novelista italiano UMBERTO ECO, nacido en Alessandría en 1932. La mayoría de sus obras han sido traducidas al español. Entre sus ensayos cabe mencionar Obra abierta, El super-hombre de masas, Los límites de la interpretación, Lector in fabula, La búsqueda de la lengua perfecta o el recentísimo Decir casi lo mismo, sobre la traducción. Y, entre sus novelas, amén de la celebérrima El nombre de la rosa, se cuentan El péndulo de Foucault, La isla del día de antes, Baudolino y La misteriosa llama de la reina Loana.

Desde 1971 es catedrático de Semiótica en la Universidad de Bolonia. En 2000 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y es Caballero de la Legión de Honor en Francia. Es asimismo un gran estudioso de James Bond y de Sherlock Holmes.

El Reino de Redonda, al concederle su Premio, desea destacar que lo merece "por la increíble agudeza de sus ensayos y la enorme variedad de sus intereses; por su casi inabarcable erudición y su curiosidad infatigable; y por su capacidad de renovación de los géneros novelísticos clásicos, a los que ha dado impulso, originalidad y nueva y larguísima vida, de la novela histórica a la detectivesca, de la intriga a la fantástica y aun a la científica”.

UMBERTO ECO se ha “sentido feliz de entrar a formar parte del Reino de Redonda y, dado que yo he hablado de una isla que no existe”, ha adoptado el título de “Duke of Isla del Día de Antes”, y ha añadido las siguientes palabras: “En mi novela La isla del día de antes he hablado de una isla inaccesible no sólo en el espacio como Redonda sino también en el tiempo, salvo que mi isla estaba desierta, mientras que me doy cuenta de que Redonda está pobladísima de insignes amigos que me acompañarán en mi mirarla de lejos”.

El Premio está dotado con seis mil quinientos euros (6.500 €), aportados por la editorial Reino de Redonda, S. L., y con el título de “Duque o Duquesa redondinos” para el ganador. UMBERTO ECO, recibe, así, el título de “DUKE OF ISLA DEL DÍA DE ANTES” y formará parte del incomparable jurado del Premio en sus próximas convocatorias.

Madrid, a 11 de abril de 2008

Javier Marías

(Fotografía: Jordi Socias)

El País, Terra, Abc, El cultural, El Universal (Venezuela), El Universal (México), Público, Público, Yahoo, Periodistadigital, El Porvenir (México), La Vanguardia, La Voz (Argentina), AOL (México), Diario de Sevilla, Reportero digital, El Peródico digital (México), EHUI, Milenio, Diario Metro, Economista (México), Los Tiempos (Bolivia), Mundo Hispano (Utah), Excélsior (México), El Mostrador (Chile), Dossier (México), Poblanerías (México), Ñ, El Observador (Venezuela), La Estrella (Panamá), ADN, La Nación (Argentina), El Espectador (Universidad de Colombia), El Comercio (Perú), El Comercial (Argentina), El Financiero (México), Página 12 (Argentina)


Umberto Eco. Duke of Isla del Día de Antes (2008)

Nació en Alessandria (Piamonte) el 5 de enero de 1932.

Se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de Turín en 1954 con la tesis titulada El problema estético en Santo Tomás de Aquino (1956).

Trabajó para la RAI (Radio Audizione Italiana), desde 1954 hasta 1959, y fue profesor en las universidades de Turín, Florencia y Milán. Desde 1971 es catedrático de Semiótica de la Universidad de Bolonia, donde creó la Escuela Superior de Estudios Humanísticos. Ya jubilado, vive en Milán. Es secretario de la Asociación Internacional de Semiótica y miembro del Foro de Sabios de la Mesa del Consejo Ejecutivo de la UNESCO.

Ha sido investido Doctor Honoris Causa por más de treinta universidades. En el año 2000 recibió el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y es Caballero de la Legión de Honor francesa. Desde 2001 es sátrapa del Colegio de Patafísica.

Gran admirador de Borges y estudioso de los personajes de ficción James Bond y Sherlock Holmes.

Entre sus ensayos -de semiótica, lingüística, estética y moralidad- destacan: Obra abierta, Diario mínimo, Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas, La estructura ausente, Il costume di casa, La forma y el contenido, El signo, Tratado de semiótica general, El super-hombre de masas, Desde la periferia al imperio, Lector in fabula, Semiótica y filosofía del lenguaje, Los límites de la interpretación, Seis paseos por los bosques narrativos, La búsqueda de la lengua perfecta, Kant y el ornitorrinco, Cinco escritos morales, Historia de la belleza e Historia de la fealdad.

Se consagró como narrador en 1980 con El nombre de la rosa, a la que siguieron: El péndulo de Foucault, La isla del día de antes, Baudolino y La Misteriosa Llama de la Reina Loana.

El jurado del VIII Premio Reino de Redonda se lo ha concedido: “por la increíble agudeza de sus ensayos y la enorme variedad de sus intereses; por su casi inabarcable erudición y su curiosidad infatigable; y por su capacidad de renovación de los géneros novelísticos clásicos, a los que ha dado impulso, originalidad y nueva y larguísima vida, de la novela histórica a la detectivesca, de la intriga a la fantástica y aun a la científica”.


Umberto Eco en Redonda

Antes de leer, el próximo día 27, su discurso de ingreso en la RAE, Javier Marías (king Xavier I de Redonda) ha tenido tiempo de coordinar el premio anual que el ficticio y real reino concede cada año por votación de sus dukes (duques), entre los que tengo el placer de contarme, a la mejor obra, en su conjunto, en lengua no española. Hay que recordar que el premio -6.500 euros- sale directamente de las finanzas de Marías, caso insólito de generosidad entre novelistas acaudalados, y quizá lo que es más importante, es que este premio es el único que se concede en España (en otros países de nuestro entorno sí lo hay) a un autor en lengua extranjera.

Este año el galardonado ha sido el italiano (piamontés) Umberto Eco, que al aceptar el premio ha escogido para sí el título –parejo el ducado al premio- de Duke of Isla del Día de Antes, en evidente alusión a que Redonda es un islote del Caribe, y a su novela de 2004 –creo que no muy leída entre nosotros- La isla del día de antes.

Coincide el premio con la salida a librerías de un interesante ensayo de Eco sobre las experiencias de traducción, Decir casi lo mismo (Lumen). La fama mediática de Eco (alcanzada con su primera novela, El nombre de la rosa, y la homónima película de Jean-Jacques Annaud) quizá nos ha hecho olvidar que, como ocurre en otros casos, para la mayoría semiculta, Eco es más un nombre que un autor. Porque desde hace algunos años (algún antiguo y célebre libro suyo como Apocalípticos e integrados pudo tener más que ver con la sociología) Umberto Eco es un cultísimo ensayista que trabaja desde una ciencia tan plural como la semiótica, y un novelista que de algún modo plantea en cada título lo que pudiéramos decir una novela-ensayo.

Cierto que El nombre de la rosa (a mi entender con Baudolino, ambas ocurren en la Edad Media, la más acertada) posee un esquema de novela policial, desbordado de continuo por guiños culturales, nombres propios velados o evidentes y un profundo conocimiento de asuntos (hoy) tan esotéricos como la escolástica medieval y su latín anticlasicista… Es, en suma, casi imposible leer bien a Eco sin un bagaje cultural muy fuerte, por lo que me temo que nuestro reciente duke hispano-británico debe tener más compradores que lectores y aún (siendo más optimista) incluso más estudiosos que lectores…

Umberto Eco representa hoy el drama del ensayismo no divulgativo, que tiene sus paralelos con la poesía. ¿Cómo una sociedad mayoritariamente inculta, y lo que es peor, ya sin complejo de culpa por tan tosca ignorancia, puede leer a un autor que se mueve habitualmente en la alta cultura? Leerá (si lee) pero no comprenderá. O comprará pero no leerá, porque el libro (Semiótica y filosofía del lenguaje, por ejemplo) se le representará de inmediato como un muro sólido en mitad del camino.

¿Cómo dirimir entre los traductores de Dante? ¿Cómo calibrar en los usos de lenguas varias quien sólo conoce, y a trancas, la suya propia? Ya sé que es mentar la soga en casa del ahorcado, pero si los editores se preguntan por las ventas, ¿cómo preocuparse por la lectura? Porque es obvio que mucho de lo comprado no es leído. Y ahí está el gran Eco. Pero alegrémonos, también está ya en Redonda. Ride si sapis.

LUIS ANTONIO DE VILLENA (Duke of Malmundo)

El Mundo, 16 de abril de 2008