He leído la carta en la que Jude Wall mantiene que invité a Robert Williamson a sucederme como "monarca" del reinado fantástico de Redonda para más tarde vender "los derechos sobre la isla" a Javier Marías a través de Sotheby. Como el Sr. Williamson sabe perfectamente, no hay rastro de verdad en tales afirmaciones. En 1995, el Sr. Marías compró a través de Sotheby, sin yo saberlo, algunos documentos literarios y correspondencia de Juan I. Esta compra nada tuvo que ver con mi posterior sugerencia de que se hiciera cargo del "reinado" y de las ejecuciones correspondientes más allá de convencerme de que su verdadero y responsable interés por los aspectos literarios del asunto lo hacía adecuado para el cargo. En absoluto utilizó otros medios para hacerse con "los derechos sobre la isla", frase que en sí misma es absurda. Ni él ni nadie tiene derechos sobre la isla físicamente hablando, a menos que se produzca una invasión por mar. Quedó claro a partir de mi encuentro de 1997 con el Sr. Williamson, y aún más con sus subsiguientes y cada vez más desagradables cartas, que él carecía de la imaginación para comprender la naturaleza fantástica de la leyenda de Redonda. Su interés se debía únicamente a las ganancias que esperaba obtener de la explotación de la historia ante los crédulos turistas de visita en Antigua: proclamándose rey de Redonda, que es precisamente lo que ha hecho, vendiendo souvenirs y visitas guiadas a bordo de su barco, el St. Peter. Como ya dije al Sr. Williamson cuando sus intenciones quedaron claras, no puedo evitar que él o que cualquier otro se declare monarca de un reinado fantástico, puesto que la fantasía pertenece al reino de la conjetura y todo el mundo se debe a sus sueños. Pero además de su grosera malinterpretación y fabulación en prensa e Internet, ha intentado dañar mi amistad con el Sr. Marías utilizando falsedades tan absolutas como despreciables. Que se crea rey pirata a bordo de su chalupa, pero quizás pronto deba aprender que hay formas más oscuras de tratar el liberlo constante que un cañonazo de metralla.

Jon Wynne-Tyson, Juan II de Redonda (Inglaterra)

Réplica en Cartas de los Lectores, Revista Qué Leer